viernes, 14 de diciembre de 2012

miércoles, 12 de diciembre de 2012

CUENTO DE NAVIDAD

Ahora que se acerca la Navidad quiero que leáis este cuento que merece la pena y puede llegar al
corazón de muchas personas ,sobre todo para ayudar a los más necesitados .


La Vendedora de Fósforos


Hans Christian Andersen



¡Qué frío tan atroz! Caía la nieve, y la noche se venía encima. Era el día de Nochebuena. En medio del frío y de la oscuridad, una pobre niña pasó por la calle con la cabeza y los pies desnuditos.

Tenía, en verdad, zapatos cuando salió de su casa; pero no le habían servido mucho tiempo. Eran unas zapatillas enormes que su madre ya había usado: tan grandes, que la niña las perdió al apresurarse a atravesar la calle para que no la pisasen los carruajes que iban en direcciones opuestas.

La niña caminaba, pues, con los piececitos desnudos, que estaban rojos y azules del frío; llevaba en el delantal, que era muy viejo, algunas docenas de cajas de fósforos y tenía en la mano una de ellas como muestra. Era muy mal día: ningún comprador se había presentado, y, por consiguiente, la niña no había ganado ni un céntimo. Tenía mucha hambre, mucho frío y muy mísero aspecto. ¡Pobre niña! Los copos de nieve se posaban en sus largos cabellos rubios, que le caían en preciosos bucles sobre el cuello; pero no pensaba en sus cabellos. Veía bullir las luces a través de las ventanas; el olor de los asados se percibía por todas partes. Era el día de Nochebuena, y en esta festividad pensaba la infeliz niña.

Se sentó en una plazoleta, y se acurrucó en un rincón entre dos casas. El frío se apoderaba de ella y entumecía sus miembros; pero no se atrevía a presentarse en su casa; volvía con todos los fósforos y sin una sola moneda. Su madrastra la maltrataría, y, además, en su casa hacía también mucho frío. Vivían bajo el tejado y el viento soplaba allí con furia, aunque las mayores aberturas habían sido tapadas con paja y trapos viejos. Sus manitas estaban casi yertas de frío. ¡Ah! ¡Cuánto placer le causaría calentarse con una cerillita! ¡Si se atreviera a sacar una sola de la caja, a frotarla en la pared y a calentarse los dedos! Sacó una. ¡Rich! ¡Cómo alumbraba y cómo ardía! Despedía una llama clara y caliente como la de una velita cuando la rodeó con su mano. ¡Qué luz tan hermosa! Creía la niña que estaba sentada en una gran chimenea de hierro, adornada con bolas y cubierta con una capa de latón reluciente. ¡Ardía el fuego allí de un modo tan hermoso! ¡Calentaba tan bien!

Pero todo acaba en el mundo. La niña extendió sus piececillos para calentarlos también; más la llama se apagó: ya no le quedaba a la niña en la mano más que un pedacito de cerilla. Frotó otra, que ardió y brilló como la primera; y allí donde la luz cayó sobre la pared, se hizo tan transparente como una gasa. La niña creyó ver una habitación en que la mesa estaba cubierta por un blanco mantel resplandeciente con finas porcelanas, y sobre el cual un pavo asado y relleno de trufas exhalaba un perfume delicioso. ¡Oh sorpresa! ¡Oh felicidad! De pronto tuvo la ilusión de que el ave saltaba de su plato sobre el pavimento con el tenedor y el cuchillo clavados en la pechuga, y rodaba hasta llegar a sus piececitos. Pero la segunda cerilla se apagó, y no vio ante sí más que la pared impenetrable y fría.

Encendió un nuevo fósforo. Creyó entonces verse sentada cerca de un magnífico pesebre: era más rico y mayor que todos los que había visto en aquellos días en el escaparate de los más ricos comercios. Mil luces ardían en los arbolillos; los pastores y zagalas parecían moverse y sonreír a la niña. Esta, embelesada, levantó entonces las dos manos, y el fósforo se apagó. Todas las luces del nacimiento se elevaron, y comprendió entonces que no eran más que estrellas. Una de ellas pasó trazando una línea de fuego en el cielo.
-Esto quiere decir que alguien ha muerto- pensó la niña; porque su abuelita, que era la única que había sido buena para ella, pero que ya no existía, le había dicho muchas veces: "Cuando cae una estrella, es que un alma sube hasta el trono de Dios".

Todavía frotó la niña otro fósforo en la pared, y creyó ver una gran luz, en medio de la cual estaba su abuela en pie y con un aspecto sublime y radiante.

-¡Abuelita!- gritó la niña-. ¡Llévame contigo! ¡Cuando se apague el fósforo, sé muy bien que ya no te veré más! ¡Desaparecerás como la chimenea de hierro, como el ave asada y como el hermoso nacimiento!

Después se atrevió a frotar el resto de la caja, porque quería conservar la ilusión de que veía a su abuelita, y los fósforos esparcieron una claridad vivísima. Nunca la abuela le había parecido tan grande ni tan hermosa. Cogió a la niña bajo el brazo, y las dos se elevaron en medio de la luz hasta un sitio tan elevado, que allí no hacía frío, ni se sentía hambre, ni tristeza: hasta el trono de Dios.

Cuando llegó el nuevo día seguía sentada la niña entre las dos casas, con las mejillas rojas y la sonrisa en los labios. ¡Muerta, muerta de frío en la Nochebuena! El sol iluminó a aquel tierno ser acurrucado allí con las cajas de cerillas, de las cuales una había ardido por completo.

-¡Ha querido calentarse la pobrecita!  dijo alguien.

Pero nadie pudo saber las hermosas cosas que había visto, ni en medio de qué resplandor había entrado con su anciana abuela en el reino de los cielos. 





martes, 11 de diciembre de 2012

EL EQUINOCCIO DE OTOÑO, EL SOLEMNE ADAGIO DEL INVIERNO (CARDEÑOSA)


Los poetas han convertido al otoño en la estación de la melancolía, y de ella decía Víctor Hugo que "la melancolía es la alegría de estar triste"  . Si ,al menos esa extraña tristeza que parece alegría pero sin el brillo de la primavera, es la que siento cuando camino por uno de nuestros bellos bosques, pisando la alfombra dorada de las hojas que rinden tributo a Perséfone y pretenden seguirla en su camino a los mundos subterráneos. La naturaleza parece convertirse en el adagio de una sinfonía, ralentizando su ritmo, apagándose los sonidos, preparando el camino para la silenciosa oscuridad del invierno con un último destello de belleza en las hojas rojas como el fuego y doradas como el oro que cubren con un manto de frágil y efímera hermosura el bosque otoñal. El escritor Albert Camus decía que "El otoño es una segunda primavera en la que cada hoja es una flor", disfrutemos de su belleza, dejemonos seducir por su delicada melancolía y veamos en cada una de las hojas que el viento arrastra lejos una flor que anuncia la esperanza de una nueva primavera.





La sinfonía de colores del otoño no tiene igual en ninguna otra estación , una belleza frágil y efímera, una belleza melancólica que anuncia la llegada de la oscuridad y el frío del invierno, mientras la naturaleza se sume lentamente en un letargo del que despertará en primavera. En realidad, cada una de las estaciones es hermosa, sólo hace falta tener los ojos y el corazón abiertos para dejarnos cautivar por su hermosura .














Otoño ya te siento,naciendo te presiento,crecerás como el deseo,rebosarás de nostalgia,en tu equinoccio reinado.


miércoles, 5 de diciembre de 2012

"LA CONSTITUCIÓN ESPAÑOLA"


“Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.”



Cuando un hombre está en el poder, necesita el consejo, el apoyo, el cariño y el aliento de sus gobernados, que han de ser sus amigos, no sus vasallos; pero si ese hombre se olvida que se debe al pueblo y no respeta derechos ni constituciones, el pueblo tiene la obligación de recordarle los deberes de la altura, e imponerle su soberanía, ¡si no por la razón, por la fuerza!
Leandro Alem


"

¡Viva la Pepa!"
¡Viva la Pepa!Con el paso del tiempo, esta expresión popular ha cambiado de significado. Actualmente se le ha dado un sentido de desenfado y jolgorio, y se aplica a quienes tienen un carácter despreocupado.
Sin embargo, hasta hace relativamente poco tiempo, la expresión ¡Viva la Pepa! era un grito subversivo empleado durante muchos periodos políticos. La frase venía a sustituir a ¡Viva la Constitución de Cádiz!. Ésta era conocida cariñosamente comoLa Pepa, porque fue jurada y promulgada el día de San José, el 19 de marzo de 1812.
Dos años más tarde, el rey Fernando VII, tras su regreso a España, abolió la Constitución de Cádiz y se prohibieron los gritos a su favor.
Es por ello por lo que los españoles que se oponían al absolutismo se referían a ella en clave: ¡Viva la Pepa!

miércoles, 28 de noviembre de 2012

Feliz Cumpleanos Cesar




César deriva del latín de la palabra "caesaries", su significado es "cabellera o barba" y la palabra caesa significa "corte" de donde sale la palabra cesaría. Haciendo referencia a los dos significados, el nombre César alude a un corte de barba o de peinado.
César es un nombre popular gracias a Julio César emperador de Roma, nombre imperial, titulo de la realeza.
Hijo Mio Sentimentos de Amor Leopoldo Panero
San César,en la Iglesia hace referencia a un mártir y su celebración es el 15 de Marzo. En Cuanto a las fiestas de San César Bus se celebra el 15 de abril, San César funda la congregación de Sacerdotes seculares de la Doctrina Cristiana "Doctrinarios"
Hijo Mio Sentimentos de Amor Leopoldo Panero

Variante de César:César diminutivo Cesarión
César 
en otros idiomas, catalán: Cèsar; francés:Casar; inglés: Caesar; italiano: Cesare

César es un gran nombre, potente y con gran sonoridad.  César trae a la mente de todos la imagen de un gran guerrero y un líder.


PARA MI HIJO CÉSAR :Nadie puede igualar el regalo que yo recibí un día como hoy, pero cada día de mi vida intentaré compensártelo. Felicidades hijo.

martes, 20 de noviembre de 2012

FRAGMENTO DE LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO. (CARDEÑOSA)





 “ SEMBLANZAS SACERDOTALES”

ESCRITA POR D.TEODORO MAYO. (resumido por María 
Ángeles García Hernandez)

Habla en este libro D.Teodoro del que fuera Sacerdote en Cardeñosa, en aquellos tiempos en los que nuestro pueblo estuvo “Excomulgado”, y que fue D. Francisco Esteban Martín.

El día 8 de enero de 1913, acompañado de su madre y hermanos llegó a la parroquia de Cardeñosa D. Francisco, vino como amigo leal y sincero de todos los habitantes del pueblo, así como consuelo para todas las almas, -según dijo en su sermón para tomara posesión de su cargo-.

Por aquella época era muy importante la catequesis, y “D. Paco”, era un entusiasta partidario del método ciclico, porque según el , los niños de los pueblos acuden pocos años a la escuela y se les olvida fácilmente lo que aprenden. Uno de sus deseos era la formación de catequistas seglares, los sábados, o los domingos antes de la catequesis preparaba a los catequistas, y su catequesis era general y diaria.
Todos los años hacia ejercicios espirituales en Avila , y en otros lugares de España, entre las jóvenes de la Diócesis fueron las de Cardeñosa las primeras en hacerlos en Avila, con los que algunas terminaron siendo religiosas.
Implantó en este pueblo la costumbre de dar ejercicios a los hombres, cosa no frecuente en la Diócesis.
Gratuitamente, sin admitir siquiera regalos, en Cardeñosa daba clases de los cuatro cursos de latín necesarios , a los seminaristas pobres y sin recursos, y como buen pedagogo solía decir : “los golpes deshonran tanto al que los da como al que los recibe”, Si bien es cierto que no pegaba, era temible en hacer ver la enorme responsabilidad que ante Dios, ante la Iglesia y ante los padres contraen todos aquellos alumnos que no estudian.

Eran estas, solo una pequeña muestra de lo mucho que hizo este párroco, en esta parroquia, pero sin duda, por lo que se recuerda es por el tema del baile.


Con motivo de la construcción del ferrocarril Avila a Salamanca, las obras en Cardeñosa duraron diez años, se aposentaron en ella centenar de obreros mineros , de diversas provincias y hasta extranjeros que trataron de implantar las malas costumbres de sus pueblos, entre otras las de trabajar los domingos, jugar a los prohibidos, y organizar bailes agarrados que aquí no se conocían. Hubo una dura lucha en contra de todo esto, a pesar de contar con el apoyo principalmente del Señor Secretario, pero fue una enfermedad la que obligó a D.Paco, a ausentarse de Cardeñosa, hecho este que los enemigos tomaron como una victoria.
Treinta años llevaba ya de párroco D.Paco en Cardeñosa, y en las calles del pueblo no se habían consentido los inmorales bailes agarrados, peligro para los niños, y para todos que se ponían en ocasión de pecado, quienes querían comulgar por la mañana y bailar por la tarde.


Fue en 1942, cuando no haciendo caso ni de los consejos, ni de las amenazas, se permitieron en las calles los bailes agarrados, con el disgusto que esto supuso para el párroco.
Intervino en el asunto el Sr. Obispo que se llevó a D.Paco a la capital, dejando a Cardeñosa sin cura. Situación esta que duro algún tiempo.
Como anécdota, un día le preguntó un amigo a D.Paco ¿ como terminó el asunto del baile? Y este contestó “-pues yendo el cura a la cárcel”, pues a raíz de esto fue nombrado capellán en la cárcel de Avila.






Prohibir algo es despertar el deseo. 









sábado, 17 de noviembre de 2012

EN EL VIEJO CAMPOSANTO

Casi todas las tumbas son parecidas, pero también hay verdaderos mausoleos y otras humildes, apenas una cruz sobre un montículo de tierra, no sé porqué de todo el cementerio, esta siempre me ha llamado la atención de forma especial. Desde muy pequeña y aunque no tengo nada que ver con ella ,las flores, la lagartija ,el pergamino saliendo de la piedra como si fuera natural ,me parece especialmente bonito.
Es muy antigua ,  se nota por el musgo y por el desgaste del agua ,del viento ,del sol , que lleva unos cuentos siglos ahí,con esto quiero decir lo importante de dejar nuestro arte y cultura para generaciones venideras ,no importa 
el lugar donde estén estas obras ,sobre todo importa la obra en si .

CARDEÑOSA

 En el viejo camposanto
CARDEÑOSA
CARDEÑOSA
hay sepulcros fanfarrones
criptas / nichos / panteones
todo en mármol sacrosanto
de harto lujo / pero en cuanto
a desniveles sociales /
en residencias finales
como éstas / no hay secretos
y los pobres esqueletos
parecen todos iguales (Mario Benedetti )Firma de Mario BenedettiYo juro que vale más ser de baja condición y codearse alegremente con gentes humildes, que no encontrarse muy encumbrado, con una resplandeciente pesadumbre y llevar una dorada tristeza.William Shakespeare