martes, 20 de noviembre de 2012

FRAGMENTO DE LA HISTORIA DE NUESTRO PUEBLO. (CARDEÑOSA)





 “ SEMBLANZAS SACERDOTALES”

ESCRITA POR D.TEODORO MAYO. (resumido por María 
Ángeles García Hernandez)

Habla en este libro D.Teodoro del que fuera Sacerdote en Cardeñosa, en aquellos tiempos en los que nuestro pueblo estuvo “Excomulgado”, y que fue D. Francisco Esteban Martín.

El día 8 de enero de 1913, acompañado de su madre y hermanos llegó a la parroquia de Cardeñosa D. Francisco, vino como amigo leal y sincero de todos los habitantes del pueblo, así como consuelo para todas las almas, -según dijo en su sermón para tomara posesión de su cargo-.

Por aquella época era muy importante la catequesis, y “D. Paco”, era un entusiasta partidario del método ciclico, porque según el , los niños de los pueblos acuden pocos años a la escuela y se les olvida fácilmente lo que aprenden. Uno de sus deseos era la formación de catequistas seglares, los sábados, o los domingos antes de la catequesis preparaba a los catequistas, y su catequesis era general y diaria.
Todos los años hacia ejercicios espirituales en Avila , y en otros lugares de España, entre las jóvenes de la Diócesis fueron las de Cardeñosa las primeras en hacerlos en Avila, con los que algunas terminaron siendo religiosas.
Implantó en este pueblo la costumbre de dar ejercicios a los hombres, cosa no frecuente en la Diócesis.
Gratuitamente, sin admitir siquiera regalos, en Cardeñosa daba clases de los cuatro cursos de latín necesarios , a los seminaristas pobres y sin recursos, y como buen pedagogo solía decir : “los golpes deshonran tanto al que los da como al que los recibe”, Si bien es cierto que no pegaba, era temible en hacer ver la enorme responsabilidad que ante Dios, ante la Iglesia y ante los padres contraen todos aquellos alumnos que no estudian.

Eran estas, solo una pequeña muestra de lo mucho que hizo este párroco, en esta parroquia, pero sin duda, por lo que se recuerda es por el tema del baile.


Con motivo de la construcción del ferrocarril Avila a Salamanca, las obras en Cardeñosa duraron diez años, se aposentaron en ella centenar de obreros mineros , de diversas provincias y hasta extranjeros que trataron de implantar las malas costumbres de sus pueblos, entre otras las de trabajar los domingos, jugar a los prohibidos, y organizar bailes agarrados que aquí no se conocían. Hubo una dura lucha en contra de todo esto, a pesar de contar con el apoyo principalmente del Señor Secretario, pero fue una enfermedad la que obligó a D.Paco, a ausentarse de Cardeñosa, hecho este que los enemigos tomaron como una victoria.
Treinta años llevaba ya de párroco D.Paco en Cardeñosa, y en las calles del pueblo no se habían consentido los inmorales bailes agarrados, peligro para los niños, y para todos que se ponían en ocasión de pecado, quienes querían comulgar por la mañana y bailar por la tarde.


Fue en 1942, cuando no haciendo caso ni de los consejos, ni de las amenazas, se permitieron en las calles los bailes agarrados, con el disgusto que esto supuso para el párroco.
Intervino en el asunto el Sr. Obispo que se llevó a D.Paco a la capital, dejando a Cardeñosa sin cura. Situación esta que duro algún tiempo.
Como anécdota, un día le preguntó un amigo a D.Paco ¿ como terminó el asunto del baile? Y este contestó “-pues yendo el cura a la cárcel”, pues a raíz de esto fue nombrado capellán en la cárcel de Avila.






Prohibir algo es despertar el deseo. 









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